martes, 23 de agosto de 2016

Hermano del Rey de Jordania reconoce su homosexualidad y denuncia persecución a personas LGBT en su país.



 AWDNews


El príncipe Hashim bin Hussein de Jordania, el menor de los dos hijos del difunto rey Hussein, habría buscado asilo político urgente por temor a la tortura y  ejecución sumaria debido a su orientación sexual.Al parecer la embajada de Noruega fue la única legación diplomática en Amman en concederle asilo y visa temporal.


"Vivo con esta espada de Damocles sobre la cabeza todos los días; Imploro a la comunidad internacional detener la crucifixión de parejas homosexuales en Jordania, aunque beber vino y otros pecados prohibidos por el Islam se practican libremente en mi país, (...)  por ejemplo, mi hermano, el rey dictador 'Su Majestad Abdullah II', bebe en cantidades considerables del mejor champán francés, pero el sexo gay/lésbico es considerado ilegal y tachado  de inmoral. Yo no soy más que una víctima de este cruel e intimidante régimen de constante temor y  terror. Mi hermano, el rey es un hipócrita despreciable y él mismo me amenazó con que si no desistía de mis inclinaciones homosexuales, me iba a ejecutar", dijo el refugiado príncipe, según citó AFP al reportar desde Amman.


"Si una persona denuncia - agregó el príncipe Hashim -  que dos hombres o dos mujeres involucrados en un romance, el Gobierno adoptará sanciones draconianas contra esos desafortunados ciudadanos. La única excepción para este caso es cuando tu hermano está medio sentado en su trono inestable inmerso en la sangre de los inocentes. Me coaccionaron a casarme con una muy noble señora, aunque no había amor entre nosotros. Mi insensible hermano, en sus fantasías vacías, pensó que  me podría privar de mis derechos humanos inalienables, pero quiero mostrar a todo el mundo los crímenes horribles cometidos contra la comunidad LGBT en mi querida Jordania", agregó el príncipe Hashim.


En otro país que un miembro de la realeza reconociera su homosexualidad sería noticia pero no implicaría peligro alguno. Sin embargo, el príncipe Hashim bin  Hussein un hombre joven  (tiene 35 años) pensativo, guapo y muy bien arreglado, vive en Jordania y , sin tener en cuenta el hecho de que su casa es uno de los más suntuosos palacios en el Medio Oriente,allí la ley penaliza las relaciones entre personas del mismo sexo.


Hasta hace poco, las relaciones sexuales consentidas entre hombres no eran un delito capital en Jordania. Pero, después de un cambio en el código penal del país, la persona "activa" en el acto ahora puede ser castigada con hasta 100 latigazos, pero si está casado, la pena de muerte puede aplicarse. La persona "pasiva" puede ser condenado a muerte, independientemente de su estado civil. La interacción sexual entre dos mujeres se castiga con flagelación.


"A pesar de esta bárbara prohibición legal, la homosexualidad es un secreto a voces en Jordania. Mis amigos me dicen que desde el año 2011 y con la llegada de la primavera árabe, se ha producido un fuerte aumento en el número de parejas homosexuales en la capital Ammán y otras ciudades importantes , a pesar del hecho de que hay una política oficial tolerante a medias hacia las personas LGBT, pero a mi pesar, como  integrante de la familia real, me encuentro en una situación lamentable. Cada vez más, veo parejas homosexuales y lesbianas siendo abiertamente afectuosos en las calles Amman y  mi corazón se llena de alegría. Las personas transgénero viven y trabajan abiertamente otro lado del Jordán (en Israel), y recientemente he oído que el gobierno incluso pagará la cirugía de reasignación de sexo (SRS) a quiene lo la quieren "dijo el principe según el diario libanés Al Diyar.