lunes, 9 de abril de 2012

David Limo denuncia que pretenden hacerlo callar para que no siga defendiendo posicion de apertura de las iglesias frente a la homosexualidad

09 de abril de 2012

El sacerdote anglicano David Limo, conocido por sus posiciones de apertura frente a los asuntos LGBT, ha denunciado a través de su cuenta de Facebook  presiones de las autoridades episcopales para que "se calle" y deje de dar un "mal testimonio" ante  los medios de comunicación.

Hace unos días Limo participó del programa "Amor, Amor, Amor" sobre dedicado al Matrimonio gay en el Perú. Allí Limo rebatió las posiciones condenatorias de la homosexualidad de un pastor evangélico e invitó a las iglesias a  adoptar una actitud más tolerante e inclusiva como ya lo hacen por ejemplo los luteranos y algunas de las diócesis anglicanas.

Este es el texto que publica Limo en facebook

Ahora algo anecdótico, muy a parte de las amenazas que recibo de parte de ciertos fulanos llamasen cristianos que defienden la pura y absoluta verdad de la Palabra de Dios, acabo de recibir una llamada telefónica de un Obispo que me exige que me calle y solicita que me niegue hablar en los medios de comunicacion porque doy un mal testimonio. Es claro nuestras diferencias teologicas y no es posible ceder a esos tipos de mordaza que no solo los políticos experimentan , también en el mundo eclesiástico, cual parametrados en esquemas militarizado , de poder, de silencio estúpido y de ejercicios patriarcal, hay aquellos que asumen ser dueños del Perú, cual virreyes, dueños del cuerpo, la mente y el alma de sus parroquianos. Eso no es posible , y mucho menos en la espiritualidad episcopal o anglicana que aplica una espiritualidad de la via media. Cual derecho de ser miembro de una comunidad catolica, sin negar y sin dejar de valorar que exista otras lineas teologicas respecto a la homosexualidad , tambien hay quienes partimos desde ese amor inclusivo del reino de Dios y su justicia que es el evangelio de Cristo Jesús. Es necesario que los creyentes , clérigos y pastores también nos indignemos ante la violencia , la conspiracion, el silencio y la mordaza que somos victimas! SOLI DEO GLORIA.

 Y este el video de "Amor, Amor, Amor":


Mario Vargas Llosa aboga por“liberar a América Latina de esa tara inveterada que son el machismo y la homofobia"

El Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa criticó en su columna Piedra de Toque, que se publica en diarios de toda América Latina y España, la homofobia “profundamente arraigada” en América Latina, tras la muerte del joven  Daniel Zamudio en Chile a manos de un grupo de neonazis. 

“Ojalá la inmolación de Daniel Zamudio sirva para sacar a la luz pública la trágica condición de los gays, lesbianas y transexuales en los países latinoamericanos”, dijo el escritor. 

El Premio Nobel abogó por “liberar a América Latina de esa tara inveterada que son el machismo y la homofobia".

Aquí, la columna

Mario Vargas Llosa: La caza del gay

Lo más fácil e hipócrita es atribuir el asesinato de Daniel Zamudio a cuatro bellacos que se autodenominan neonazis. Ellos no son más que la avanzadilla repelente de nuestra tradición homófoba.

La noche del tres de marzo pasado, cuatro "neonazis" chilenos, encabezados por un matón apodado Pato Core, encontraron tumbado en las cercanías del parque San Borja, de Santiago, a Daniel Zamudio, un joven y activista homosexual de 24 años, que trabajaba como vendedor en una tienda de ropa.

Durante unas seis horas, mientras bebían y bromeaban, se dedicaron a pegar puñetazos y patadas al maricón, a golpearlo con piedras y a marcarle esvásticas en el pecho y la espalda con el gollete de una botella. Al amanecer, Daniel Zamudio fue llevado a un hospital, donde estuvo agonizando durante 25 días al cabo de los cuales falleció por traumatismos múltiples debidos a la feroz golpiza.

Este crimen, hijo de la homofobia, ha causado una viva impresión en la opinión pública no sólo chilena, sino sudamericana, y se han multiplicado las condenas a la discriminación y al odio a las minorías sexuales, tan profundamente arraigados en toda América Latina. El Presidente de Chile, Sebastián Piñera, reclamó una sanción ejemplar y pidió que se activara la dación de un proyecto de ley contra la discriminación que, al parecer, desde hace unos siete años vegeta en el Parlamento chileno, retenido en comisiones por el temor de ciertos legisladores conservadores de que esta ley, si se aprueba, abra el camino al matrimonio homosexual.

Ojalá la inmolación de Daniel Zamudio sirva para sacar a la luz pública la trágica condición de los gays, lesbianas y transexuales en los países latinoamericanos, en los que, sin una sola excepción, son objeto de escarnio, represión, marginación, persecución y campañas de descrédito que, por lo general, cuentan con el apoyo desembozado y entusiasta del grueso de la opinión pública.

Lo más fácil y lo más hipócrita en este asunto es atribuir la muerte de Daniel Zamudio sólo a cuatro bellacos pobres diablos que se llaman neonazis sin probablemente saber siquiera qué es ni qué fue el nazismo. Ellos no son más que la avanzadilla más cruda y repelente de una cultura de antigua tradición que presenta al gay y a la lesbiana como enfermos o depravados que deben ser tenidos a una distancia preventiva de los seres normales porque corrompen al cuerpo social sano y lo inducen a pecar y a desintegrarse moral y físicamente en prácticas perversas y nefandas.

Esta idea del homosexualismo se enseña en las escuelas, se contagia en el seno de las familias, se predica en los púlpitos, se difunde en los medios de comunicación, aparece en los discursos de políticos, en los programas de radio y televisión y en las comedias teatrales donde el marica y la tortillera son siempre personajes grotescos, anómalos, ridículos y peligrosos, merecedores del desprecio y el rechazo de los seres decentes, normales y corrientes. El gay es, siempre, "el otro", el que nos niega, asusta y fascina al mismo tiempo, como la mirada de la cobra mortífera al pajarillo inocente.

En semejante contexto, lo sorprendente no es que se cometan abominaciones como el sacrificio de Daniel Zamudio, sino que estas sean tan poco frecuentes. Aunque, tal vez, sería más justo decir tan poco conocidas, porque los crímenes derivados de la homofobia que se hacen públicos son seguramente sólo una mínima parte de los que en verdad se cometen. Y, en muchos casos, las propias familias de las víctimas prefieren echar un velo de silencio sobre ellos, para evitar el deshonor y la vergüenza.

Aquí tengo bajo mis ojos, por ejemplo, un informe preparado por el Movimiento Homosexual de Lima, que me ha hecho llegar su presidente, Giovanny Romero Infante. Según esta investigación, entre los años 2006 y 2010 en el Perú fueron asesinadas 249 personas por su "orientación sexual e identidad de género", es decir una cada semana. Entre los estremecedores casos que el informe señala, destaca el de Yefri Peña, a quien cinco "machos" le desfiguraron la cara y el cuerpo con un pico de botella, los policías se negaron a auxiliarla por ser un travesti y los médicos de un hospital a atenderla por considerarla "un foco infeccioso" que podía transmitirse al entorno.

Estos casos extremos son atroces, desde luego. Pero, seguramente, lo más terrible de ser lesbiana, gay o transexual en países como Perú o Chile no son esos casos más bien excepcionales, sino la vida cotidiana condenada a la inseguridad, al miedo, la conciencia permanente de ser considerado (y llegar a sentirse) un réprobo, un anormal, un monstruo. Tener que vivir en la disimulación, con el temor permanente de ser descubierto y estigmatizado, por los padres, los parientes, los amigos y todo un entorno social prejuiciado que se encarniza contra el gay como si fuera un apestado. ¿Cuántos jóvenes atormentados por esta censura social de que son víctimas los homosexuales han sido empujados al suicidio o a padecer de traumas que arruinaron sus vidas? Sólo en el círculo de mis conocidos yo tengo constancia de muchos casos de esta injusticia garrafal que, a diferencia de otras, como la explotación económica o el atropello político, no suele ser denunciada en la prensa ni aparecer en los programas sociales de quienes se consideran reformadores y progresistas.

Porque, en lo que se refiere a la homofobia, la izquierda y la derecha se confunden como una sola entidad devastada por el prejuicio y la estupidez. No sólo la Iglesia Católica y las sectas evangélicas repudian al homosexual y se oponen con terca insistencia al matrimonio homosexual. Los dos movimientos subversivos que en los años ochenta iniciaron la rebelión armada para instalar el comunismo en el Perú, Sendero Luminoso y el MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru), ejecutaban a los homosexuales de manera sistemática en los pueblos que tomaban para liberar a esa sociedad de semejante lacra (ni más ni menos que lo hizo la Inquisición a lo largo de toda su siniestra historia).

Liberar a América Latina de esa tara inveterada que son el machismo y la homofobia -las dos caras de una misma moneda- será largo, difícil y probablemente el camino hacia esa liberación quedará regado de muchas otras víctimas semejantes al desdichado Daniel Zamudio. El asunto no es político, sino religioso y cultural. Fuimos educados desde tiempos inmemoriales en la peregrina idea de que hay una ortodoxia sexual de la que sólo se apartan los pervertidos y los locos y enfermos, y hemos venido transmitiendo ese disparate aberrante a nuestros hijos, nietos y bisnietos, ayudados por los dogmas de la religión y los códigos morales y costumbres entronizados. Tenemos miedo al sexo y nos cuesta aceptar que en ese incierto dominio hay opciones diversas y variantes que deben ser aceptadas como manifestaciones de la rica diversidad humana. Y que en este aspecto de la condición de hombres y mujeres también la libertad debe reinar, permitiendo que, en la vida sexual, cada cual elija su conducta y vocación sin otra limitación que el respeto y la aquiescencia del prójimo.

Las minorías que comienzan por aceptar que una lesbiana o un gay son tan normales como un heterosexual, y que por lo tanto se les debe reconocer los mismos derechos que a aquél -como contraer matrimonio y adoptar niños, por ejemplo- son todavía reticentes a dar la batalla a favor de las minorías sexuales, porque saben que ganar esa contienda será como mover montañas, luchar contra un peso muerto que nace en ese primitivo rechazo del "otro", del que es diferente, por el color de su piel, sus costumbres, su lengua y sus creencias y que es la fuente nutricia de las guerras, los genocidios y los holocaustos que llenan de sangre y cadáveres la historia de la humanidad.

Se ha avanzado mucho en la lucha contra el racismo, sin duda, aunque sin extirparlo del todo. Hoy, por lo menos, se sabe que no se debe discriminar al negro, al amarillo, al judío, al cholo, al indio, y, en todo caso, que es de muy mal gusto proclamarse racista.

No hay tal cosa aun cuando se trata de gays, lesbianas y transexuales, a ellos se los puede despreciar y maltratar impunemente. Ellos son la demostración más elocuente de lo lejos que está todavía buena parte del mundo de la verdadera civilización.

jueves, 5 de abril de 2012

Histórico: 5 parejan homosexuales formadas por un estadounidense y un extranjero demandan al gobierneo de EE.UU. por discriminación

Redinmigrante.es - 05 de abril de 2012

Cinco estadounidenses homosexuales y sus parejas extranjeras han presentado una demanda histórica en la que se acusa al Gobierno de Estados Unidos de discriminación. 

El objetivo de esta ofensiva legal es probar la inconstitucionalidad de la Ley de Defensa del Matrimonio, (Defense of Marriage Act, DOMA por sus siglas en inglés), que desde 1996 impide el reconocimiento de las uniones entre parejas del mismo sexo y viola su derecho a la igualdad de trato. 

En términos prácticos, se les impide a estos ciudadanos norteamericanos solicitar un permiso de residencia para sus cónyuges, que proceden de España, Japón, Reino Unido, Sudáfrica y Venezuela. ¿El motivo? Ser homosexuales. 

Y es que si no fueran parejas del mismo sexo, el Gobierno federal los reconocería como sus familiares inmediatos, permitiéndoles solicitar dicho permiso de residencia como parte de sus derechos migratorios.

En febrero de 2011 la Administración Obama anunció la paralización de los procedimientos de expulsión de inmigrantes homosexuales indocumentados cuya pareja tuviera la ciudadanía estadounidense. Sin embargo, al no abordar explícitamente la problemática que afecta a las parejas gay en las nuevas directivas de inmigración, el Gobierno ha dejado a los cónyuges del mismo sexo en una situación administrativa contradictoria, pues si bien no son deportados, tampoco se les permite regularizar su residencia aun estando casados. 

La demanda cuenta con el apoyo de la organización Immigration Equality y se ha presentado ante una corte federal de Massachusetts. Las parejas esperan que con ella se pueda forzar al Tribunal Supremo a evaluar el matrimonio homosexual, que actualmente está legalizado en sólo siete Estados del país.

Italia: Agresiones homofóbicas relanzan debate sobre ley contra la homofobia.

Agresiones homofóbicas ocurridas en los últimos días en un parque público de Roma, usualmente frecuentado por gays,  han relanzado el debate sobre a ley contra la homofobia, impulsada por la diputada lesbiana Paola Concia

El pasado 26 de marzo,en Villa Pamphil, uno de los principales parques públicos de Roma, una pareja  gay  paseaba intercambiando gestos de ternura ura cuando fueron atacados por un grupo de  jóvenes de entre16 a 18 años, armados con palos y barras de hierro. Un poco más lejos, un grupo de amigos que tambien paseabapor el parque  vieron a la escena y decidieron intervenir. Uno de ellos amenazó con tomar fotografías y darselas a a la policía.

Los atacantes se fueron pero regresaron ó una hora más tarde en mayor número y atacaron al grupo que ayudó a los jóvenes gay. Frente a la agresión, el grupo se s eparó y escapó pero, uno de ellos, un hombre de 62 años, jubilado, no pudo escapar a tiempo y fue alcanzado, rodeado y  golpeado por una docena de personas, que lo dejaron gravemente herido.

Como resultado de la agresión el hombre resultó con una muñeca rota y cuarenta puntos de sutura en la cabeza. Entonces, decidió quejarse, pero sin especificar la naturaleza de la agresión homófoba que ocasionó todo, aunque en cualquier caso, no existe ninguna ley específica que castigue la homofobia en Italia.

Si no hizo referencia, dijo, fue  respetar la voluntad de la pareja homosexual: "Después del primer asalto, le dijimos a las dos víctimas que presenten una demanda. Pero ellos se negaron porque tenían miedo. Uno de ellos era un inmigrante indocumentado, y el otro un italiano en una situación precaria que temían las consecuencias que podría emfrentar en su trabajo si se sabía que es homosexual ".

Unos días antes de este incidente un hombre homosexual de cuarenta años fue asaltado y robado en el mismo parque  por varios jóvenes. La policía cree que se trata de un grupo que atacaría específicamente a los homosexuales ya que varias zonas del paqrue de Villa Pamphili, son conocidas por ser lugares de encuentro de hombres gay.

Los incidentes , ventilados por la prensa reavivaronel debate sobre la ley contra la homofobia y crimes de odio impulsada por la diputada Paola Concia. "Estos ataques demuestran que la violencia homofóbica no sólo afecta a los gays, lesbianas y trans, sino también a todos los ciudadanos que se oponen a la cultura del odio. Nuestro país necesita anticuerpos contra la intolerancia. debe haber una ley contra la homofobia y la transfobia ", dijo  Concia .

miércoles, 4 de abril de 2012

Chile aprueba ley antidiscriminación tras muerte de Daniel Zamudio.

04 de abril de 2012

La Cámara de Diputados de Chile aprobó este miércoles la mayoría de los artículos de una ley que sanciona la discriminación por orientación sexual e identidad de género, entre otras causales. La ley que estaba en trámite desde hace siete años, fue agilizada tras la muerte de Daniel Zamudio, un joven homosexual, a manos de supuestos neonazis.

Los diputados, no obstante, rechazaron tres cambios propuestos por el Senado -que aprobó en noviembre la iniciativa-, por lo que decidió volver a discutir esos articulados en una comisión mixta.

La ley se tramita en el Congreso desde 2005. El gobierno agilizó su discusión tras la muerte la semana pasada de Daniel Zamudio, un homosexual de 24 años que agonizó por tres semanas tras recibir una brutal golpiza por parte de un grupo de supuestos neonazis.

El texto aprobado señala que "se entiende por discriminación arbitraria toda distinción, exclusión o restricción que carezca de justificación razonable, efectuada por agentes del Estado o particulares, y que cause privación, perturbación o amenaza en el ejercicio legítimo de derechos fundamentales".

La normativa sanciona cuando la discriminación "se funde en motivos de raza o etnia, nacionalidad, situación socioeconómica, idioma, ideología u opinión política, religión o creencia, participación en organizaciones gremiales, sexo, orientación sexual, la identidad de género, estado civil, edad, filiación, apariencia personal y enfermedad o discapacidad".

La Constitución chilena consagra el principio de igualdad pero no establecía hasta ahora sanciones específicas para quienes realizan actos de discriminación, que quedará a atribución de un juez.

La nueva normativa establece también como deber del Estado promover acciones para favorecer la no discriminación.

Los articulados rechazados tienen relación con las instancias judiciales que llevarán los juicios y otras cuestiones de procedimientos.

Estas cuestiones serán modificadas en la comisión mixta, que evacuará un informe que será sometido a votación en ambas cámaras del congreso chileno.

"El hecho de que la norma se envíe a comisión mixta refleja claramente un interés por mejorarla, lo que es un salto cualitativo", expresó el Movimiento Homosexual de Liberación -MOVHIL.

"El gobierno ha quedado satisfecho con la tramitación de un importante proyecto de ley para luchar contra la discriminación arbitraria, y garantizar el respeto a la igualdad de cada ser humano", dijo el portavoz oficial, Andrés Chadwick.

lunes, 2 de abril de 2012

Ludovic Zahed Mohamed, primer musulman en contraer matrimonio religioso con otro hombre en Francia, presenta su libro "El Corán y la carne"

02 de abril de 2012

Ludovic Zahed Mohamed (a la derecha en la foto), el primer musulmán francés que  casado con un hombre en una ceremonia religiosa, acaba de publicar un libro, "El Corán y la carne" en el que relata su difícil experiencia como un gay practicante del Islam y da a conocer una audaz interpretación del Corán.

"Hoy, estoy convencido de que si el profeta Mahoma todavía estibiera vivo, el casaría [...] parejas homosexuales." dice Ludovic Zahed Mohamed,  un musulmán devoto,  gran conocedor del Corán, homosexual y casado desde finales de febrero - con la bendición de un imán frances - con Qiyam Al Din, un sudafricano y  musulmán  también.

Ludovic y Qiyam  se conocieron en Sudafrica, durante una conferencia internacional sobre VIH/Sida.  "Yo estaba en la sala de conferencias cuando un imán, que por cierto es homosexual también, me presentó a Qiyam Al Din. Descubrimos que teníamos mucho en común y una admiración mutua  que se consolidó. Me quedé dos meses después de la convencióny tomamos la decision de casarnos, ya que las leyes de Sudáfrica permiten el matrimonio entre parejas del mismo sexo, y también adoptar. "

Ambos se fueron a Francia y aunque se instalaron para vivir juntos en un suburbio de Paris, no pudieron logra que reconocieran su matrimio contraido en Sudafrica. Eso si, la familia de Ludovic, que vive en Marsella, lo apoyó.

El apoyo familiar animó a Ludocic a organizar un matrimonio religioso e invitar a  su familia. Un iman amigo realizó la ceremonia el pasado 12 de febrero.

"El Corán y la carne"

En su libro "El Corán y la carne" (de Ediciones Max Milo ),el autor hace un relato conmovedor sobre el difícil viaje por la vida de un gay musulman, entre las dudas y la humillación. "La homosexualidad [...] no es una opción, y sería una locura elegir ser homosexual cuando uno viene del entorno sociocultural de donde yo vengo", escribe Zahed.

Intelectualmente brillante, talentoso escritor e intrépido activista, Ludovic-Mohamed ha hecho del Islam y la homosexualidad, la causa de su vida.Y se dedica a ella a través de la organización de ayuda y defensa de los  musulmanes homosexuales HM2F (Gays musulmanes en Francia), y también a través de la investigación académica. El joven, después de una doble licenciatura en antropología y psicología en la prestigiosa École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), ha pasado varios años preparando un doctorado sobre el tema.

domingo, 1 de abril de 2012

Por primera vez reivindicaran publicamente derechos LGBT en Albania.

EFE- 01 de abril de 2012

En medio del rechazo social e incluso de las amenazas de parte del Gobierno, los homosexuales de Albania han anunciado que el próximo 17 de mayo saldrán por primera vez a la calle para reclamar sus derechos.

“No se trata de un desfile del orgullo gay, sino de una serie de actividades que hemos planificado celebrar en Tirana para reafirmar nuestra existencia y pedir los mismos derechos que los demás”, explica a Efe Altin Hazizaj, presidente de la Embajada Pink, que agrupa al colectivo LGBT de ese país.

Esta será la primera vez en la historia de Albania que los homosexuales, bisexuales y transexuales reivindiquen públicamente sus derechos y se congregarán en una plaza de la capital para enarbolar la bandera con los colores del arco iris.

Los organizadores han solicitado al primer ministro albanés, Sali Berisha, permiso para izar el emblema del orgullo gay en la sede del Gobierno, junto a la bandera nacional.

Aunque Berisha no ha contestado aún a esta petición, sí ha confirmado la autorización para este Festival de la Diversidad, durante el que gays y lesbianas pretenden informar y reivindicar sus derechos, coincidiendo con la celebración del día internacional contra la homofobia.

Mucho menos tolerante que Berisha se ha mostrado Ekrem Spahia, viceministro de Defensa y líder del Partido Monárquico, socio de Gobierno de Berisha. “No tengo ningún comentario que hacer, aparte de golpearlos con la porra”, declaró el político conservador al ser preguntado sobre la concentración de los homosexuales.

El Partido Monárquico ha calificado la homosexualidad como “desvío, vicio y desgracia” y ha asegurado, en una declaración, que está en contra de una actividad que “menoscaba la moral social y ofende los sentimientos nacionales”.

El también gobernante Partido Republicano, el minoritario Partido Democristiano y los líderes de las confesiones cristiana y musulmana, a la que pertenece la mayoría de la población, se han sumado al rechazo a la convocatoria de la Embajada Pink.

La declaración del viceministro Spahia ha sido criticada por medio centenar de organizaciones cívicas, así como por la misión de la Unión Europea en Albania, que la ha tachado de “retórica discriminatoria que promueve el odio y la violencia”.

“Aquel día me temblaba todo el cuerpo por el miedo. Me he movido sólo en taxi para evitar el contacto con la gente porque me parecía que me iba a agredir”, confiesa Shpetim H., un gay de 52 años, en relación a las amenazas del viceministro.

Pese a que Albania dio un paso adelante el año pasado con la aprobación de la Ley contra la Discriminación, la homofobia y el machismo imperan aún en la sociedad.

Muy pocas personas se atreven a vivir abiertamente sus relaciones con parejas del mismo sexo y la mayoría esconde su orientación sexual para evitar ofensas, burlas, desprecios y malos tratos, incluso de la propia familia y los amigos.

“En el comunismo te metían en la cárcel, mientras que ahora hay palizas e insultos y te echan del trabajo”, afirma Shpetim que, como la mayoría de los gays de Albania, aún no se ha atrevido a confesar su homosexualidad a su familia.

Los albaneses vivieron hasta 1991 bajo una férrea dictadura comunista que mantuvo a este país balcánico aislado del mundo y en el que ser homosexual era condenado con penas de hasta diez años de cárcel.

Aunque esa ley fue abolida en 1994, tres años después de la llegada de la democracia, la homosexualidad sigue siendo vista por gran parte de la población como una enfermedad y una ofensa al orgullo nacional.

“En estos 20 años de democracia hay dos derechos: derechos para ellos y derechos para nosotros. Simplemente queremos los mismos derechos que el resto de la sociedad”.