martes, 2 de agosto de 2016

Los primeros olímpicos LGBT


Las Olimpiadas de Rio de Janeiro están a punto de empezar y contarán con la presencia de 41 atletas abiertamente LGBT. Todo un récord si tomamos en cuenta que hace sólo 24 años, en 1992 sólo hubo uno. 

Es muy buen momento para recordar a las heroínas y héroes deportivos LGBT que tomaron parte en los juegos olímpicos en una época en la que era imposible para ellas y ellos darse a conocer publicarte como lesbianas, gays o intersexuales.


El primer atleta olímpico LGBT del que se tiene registro fue el alemán OTTO PELTZER (1900-1970) que compitió en juegos olímpicos de Amsterdam 1928 en y Los Ángeles 1932. Por distintas razones, a pesar de poseer el récord mundial en su especialidad (carrera de 800 m.) no pudo ganar una medalla. Sobrevivió al encierro en un campo de concentración nazi donde fue confinado por su homosexualidad . Terminada la guerra marchó a la India , donde fue el  gran promotor del atletismo en ese país durante los años 50 y  60.










La estadounidense Babe Didrikson Zaharias (1911-1956) es la primera atleta olímpica lesbiana de la que se tiene noticia. Ganó medallas de oro (jabalina) y salto alto (plata) en Los Ángeles 1932. Durante la gran depresión se dedicó a distintos deportes y al espectáculo  antes de convertirse en una famosa y cotizada jugadora de golf y casarse con un luchador. En sus últimos años se convirtió en activista contra el cáncer (que ella misma padecía) y estableció una relación con la joven golfista  Betty Dodd, que la acompañó hasta su muerte.



La polaca Stanislawa Walasiewicz (1911-1980)  es considerada la primera atleta olímpica INTERSEXUAL. Vivió mucho tiempo en los Estados Unidos pero ganó medallas para su país natal en carrera de 100 m. en Los Ángeles 1932 .(oro) y Berlín 1936 (plata). En Berlín protagonizó un escándalo al acusar a la ganadora del oro, la estadounidense Helen Stephens de ser hombre. Se casó brevemente con un boxeador. Su intersexualidad sólo se descubrió luego de su muerte en 1980.










La  estadounidense HELEN STEPHENS (1918-1994) fue una de las mejores exponentes del atletismo olímpico en el sigo XX que brilló en las Olimpiadas de Berlín 1936 ganando oro en 100 m. individual y relevo. Es conocida la anécdota en la que rechazó los avances de Hitler, impresionado por su 1,80 m.  y cabello rubio "típicamente ario". Luego, debió defenderse de la acusación de   de la polaca Stanislawa Walasiewicz  de ser hombre y se sometió a un examen médico para demostrar que era mujer.
Durante su larga vida fue entrenadora de baloncesto y softbol, y activa feminista, además de luchar por los derechos LGBT desde que- terminada su carrera olímpica- dejó de ocultar su lesbianismo.