jueves, 26 de mayo de 2016

Jugador de waterpolo español Víctor Gutiérrez da a conocer su homosexualidad a pocos días de ir a Olimpiadas de Rio


El jugador español de waterpolo Víctor Gutiérrez, de 25 años, ha dado a conocer públicamente su homosexualidad en una entrevista concedida al portal Shangay.com porque “sentía la responsabilidad de dar la cara como deportista gay”.

Gutiérrez está a punto de concentrarse con la selección para seguir preparándose para  los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde se sumará a Tom Daley y a algunos otros -todavía pocos- deportistas que asistirán a las olimpiadas siendo abiertamente gays.

“Llevaba pensando hacerlo bastante tiempo, pero no me veía con la madurez necesaria, ni deportiva ni personal”, manifestó en la entrevista.  “Estoy fuera del armario en mi entorno. Mi familia sabe que soy gay, mis amigos también. Y estoy viviendo de una manera tan positiva mi sexualidad que he sentido la responsabilidad de compartirlo con los demás” continuó.

Según declara Víctor, entiende que aun así haya quien decida no actuar como él: “Me parece muy respetable quien decide no hacerlo público, como me lo parece quien opta por dar un paso al frente. Jamás me he encontrado con nadie que me haya juzgado como deportista por mi condición, siempre ha sido en función de mi rendimiento, y quiero compartirlo. Como deportista homosexual, siento la responsabilidad de dar la cara”.

Con su anuncio el deportista quiere también llamar la atención sobre la discriminación que sigue soportando la comunidad gay: "Ha habido más de 70 agresiones homófobas en Madrid en lo que llevamos de año, es una realidad que vivimos. Y no hay casi deportistas que digan que son gays. Pero, según mi experiencia, la gente ha cambiado; como deportista, todo lo que vivido es absolutamente positivo".

Posteriormente, en otra entrevista concedida a RAC1, el propio Víctor reconocía -en comparación a un futbolista- la dificultad que conllevaba tomar su decisión: “Desafortunadamente, en la sociedad donde vivimos, aunque somos afortunados por vivir en España -donde las cosas son diferentes- todavía existen prejuicios y dificultades. Es mucho más fácil dar el paso siendo deportista de waterpolo, que tiene un público de 500 personas, que encontrarte cada fin de semana a 60.000 personas que te pueden insultar. El deporte es machista”.