martes, 17 de mayo de 2016

El papa dice que los funcionarios católicos deberían tener derecho a "objeción de conciencia" frente a la Unión Civil y el Matrimonio de parejas del mismo sexo



Los funcionarios católicos no deberían estar obligados a celebrar uniones civiles de personas del mismo sexo, señaló hoy el papa Francisco en su primera reacción sobre la ley aprobada en Italia la semana pasada.

"Una vez que se aprueba una ley, el Estado debería ser respetuoso de las conciencias. La objeción de conciencia debe ser posible en todas las jurisdicciones legales, porque es un derecho humano", señala el papa en una entrevista con el periódico católico francés "La Croix".

"El derecho a la objeción de conciencia debe ser reconocido dentro de cada estructura legal porque es un derecho humano. Incluso para un funcionario del gobierno, que es una persona humana.

"El estado también debe tener en cuenta la crítica. Eso sería una forma genuina de laicidad". 

"No se puede poner de lado los argumentos de los católicos simplemente diciéndoles que  "hablan como un curas. No, esos argumentos se basan en el tipo de pensamiento cristiano que Francia ha desarrollado de manera notable."

Las declaraciones, que coinciden con el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (IDAHOT), que se celebra hoy, se suman a una serie de comentarios contradictorios que el líder religioso ha realizado respecto de la homosexualidad.

Durante su visita a los Estados Unidos el año pasado, Francisco se reunió con Kim Davis, una funcionaria del registro civil de Kentucky que estuvo en la cárcel por negarse a registrar bodas gays debido a sus creencias religiosas. Sin embargo, durante ese mismo viaje recibió también en audiencia a un hombre gay y su pareja.

En 2013 generó mucho revelo la frase que pronunció, cuando dijo: "quién soy yo para juzgar" a los homosexuales. Y este año se negó a apoyar públicamente una campaña contra la ley de uniones homosexuales en Italia. Sin embargo, siempre ha defendido que para la Iglesia católica la única familia reconocida es la formada por heterosexuales.

Los obispos italianos fueron más claros en su censura a la nueva ley italiana, aprobada por el Parlamento el 11 de mayo después de casi tres años de debates.

El cardenal Angelo Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), dijo en un discurso hoy que "es incomprensible por qué se dedica tanto énfasis y energía" a una causa que no es urgente.