jueves, 28 de abril de 2016

Corte Constitucional de Colombia dio el definitivo SI al matrimonio Igualitario.



La Sala Plena de la Corte Constitucional aprobó este jueves, con seis votos a favor y tres en contra, la ponencia del magistrado Alberto Rojas que permite que las uniones entre parejas del mismo sexo se denominen como matrimonio.

Esta votación se dio tres semanas después de que la Corte tumbó la ponencia del magistrado Jorge Pretelt que establecía que ese vínculo solo podía denominarse unión solemne, posición que fue derrotada por la mayoría de sus colegas (seis votos contra tres).

Con esta decisión, jueces y notarios colombianos no pueden negarse a celebrar matrimonios de parejas del mismo sexo. De hecho, pocas horas después de conocerse el fallo,  la Unión Colegiada del Notariado Colombiano dio a conocer la propuesta de formato que usarían las personas que quieran contraer boda por la vía civil.

“Solicito a los señores notarios garantizar un trato igualitario, digno y respetuoso como ha sido el proceder de los notarios de Colombia frente a las solicitudes de matrimonio civil de nuestros conciudadanos que así lo soliciten”, indicó el memorando firmado por Álvaro Rojas Charry, presidente de la Unión Colegiada.

Además de las consideraciones a la decisión de la Corte Constitucional, el documento también envía una sugerencia de formato de solicitud de matrimonio civil “que aplica a parejas tanto heterosexuales como homosexuales” y en el que solo quedaría pendiente el ajuste al formato de registro civil de matrimonio del cual es competente la Registraduría Nacional del Estado Civil.

En el último año y medio, la comunidad LGTB de Colombia ha dado grandes pasos en la consecución de sus derechos con varias decisiones de la Corte Constitucional, especialmente una del pasado noviembre que dio vía libre a la posibilidad de que las parejas del mismo sexo adopten en igualdad de condiciones que las heterosexuales.

Hasta el momento se han registrado varias uniones legales que actualmente estaban en el aire ante la posibilidad de que pudieran ser anuladas, algo que no sucederá ahora con la decisión de la Corte que legaliza el matrimonio homosexual.