miércoles, 13 de enero de 2016

Tunez: Joven de 19 años narra el maltrato y tortura a que fue sometido por la policía tras ser detenido por ser homosexual.



L'Express

"Me negué a que me hiceran el examen anal y la policía me torturó"

En una post de Facebook que ha sido recogido por varios medios de prensa francófonos, la organización LGBT tunecina Shams (cuyas actividades han sido suspendidas por el gobierno de ese país), dio a conocer el testimonio de una de las seis personas condenadas por homosexualidad a tres años de prisión y cinco años de destierro de la ciudad de Kairouan. 

"Me negué a someterse a la prueba anal en el consultorio del médico, así que fui golpeado y torturado física y mentalmente. Terminé  por abdicar". Él no va a olvidar la expresión utilizada por el médico "inclínate como si fueras a orar", antes de que le introdujera un instrumento en el ano al joven de 19 años y procediera a 'examinarlo'"

También dieron más detalles sobre el arresto. La policía habría allanado la casa de uno de los seis estudiantes, mientras estaban cenando. Los teléfonos móviles y los ordenadores fueron confiscados. El arresto se produjo tres días después, el 4 de diciembre tras el descubrimiento de un video porno gay en una de las computadoras.

La descripción del horror continua, ya que el joven, enfermo y en necesidad de tratamiento diario, esiguió siendo acosado y maltratado:

 "Cada vez que les daba la gana nos hacian traer frente a ellos para entretenerse un poco. Más de una docena de agentes nos hicieron sufrir palizas, nos obligaron a arrodillarnos para golperanos con los pies, nos insultaron y luego nos  colgaron y fuimos  sometidos a tortura del agua, soltándonos solo en el momento final. Los otros presos nos golpearon, nos tocaron en nuestras partes íntimas, nos quitaron la ropa. Su líder nos puso en el medio, colocó otros presos formando un círculo alrededor de nosotros, entonces nos golpeó con un palo para que bailemos. Nos hacían preguntas muy íntimas. Si respondíamos nos golpeaban. Si no respondíamos, también"

Moralmente abatido, el joven trató de suicidarse robando los medicamentos de otro detenido que sufría de diabetes.

"Después de dos semanas de horror y  tortura, tomé los medicamentos de otro preso que sufría de un problema de azúcar en la sangre, porque quería suicidarme: odiaba la vida, perdí la esperanza, no podía dormir o vivir. Incluso la comida y la ropa que nos llevaban nuestros seres queridos fueron confiscadas [...]

 "Incluso después de mi liberación, no puedo vivir: La vida se ha vuelto obscura para mi, no soy capaz de comunicarme con mi familia, ni salir de mi habitación, no podré continuar con mis estudios, mi vida está arruinada. No puedo dar la cara a nadie. Mi país me ha destruido, me ha oprimido, me ha quebrado".

La situación de las personas homosexuales en Tunez es dificil ya que sufren arrestos, torturas, etc y el código penal castiga con prisión la homosexualidad, a pesar de la "revolución" iniciada hace 5 años que se suponía mejoraría la situación de los derechos humanos en ese pais. Lo único que ha cambiado es que ahora cada arresto, tortura y violación es denunciado y los medios de  comunicación hacen eso de estas denuncias. Lo que no ocurría bajo el anterior regimen dictatorial que gobernaba el pais.

"Las personas LGBT no pueden vivir sus vidas como todos los demás; en caso de agresión o acoso sexual, o incluso violación, no pueden quejarse porque hay un artículo que criminaliza sus orientaciones sexuales y puede ser encarcelados. Pero ahora está claro cuál es la realidad que se había ocultado durante años gracias a que ha sido dada a conocer por los medios de comunicación, en especial después del nacimiento de una serie de asociaciones LGBT, que están tratando de hacer todo lo posible para mostrar cual es la posición del Estado  hacia los miembros de la comunidad LGBT, que están siendo encarcelados, sólo por que son diferentes a la mayoría" dice Ramy Ayari, joven activista LGBT tunecino fundador de la organización Without Restrictions en una una interesante entrevista en Inglés que publica el sitio web Bossy.