jueves, 22 de octubre de 2015

"La homofobia bloquea el pensamiento de la Iglesia", dice Krzysztof Charamsa



Krzysztof Charamsa el sacerdote polaco que anunció públicamente ser gay y fue separado de la Iglesia,  expresó  que se encuentra "en paz", y destacó que "la homofobia es la razón que bloquea el pensamiento de la iglesia porque no tiene ocasión de confrontarse con homosexuales".

El religioso fue suspendido por "defender postulados contrarios a la doctrina de la Iglesia", según consigna el correo electrónico que le envió el obispo de Pelplin, Ryszard Kasyna, que fue quien tomó la decisión.

Charamsa, quien ya había sido expulsado de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano donde trabajaba, manifestó en declaraciones a radio Continental que cuando "habla con el Señor" sobre su anuncio, le pregunta: "¿por qué no lo hice antes?".

En este sentido, indicó que "cada gay, creyente o no en Dios, necesita salir del armario, lo que en inglés se llama 'coming out'" y agregó que esa "aceptación de uno mismo" contribuye a "construir la propia identidad y sentir paz".

"La homofobia es la razón que bloquea el pensamiento de la iglesia porque no tiene ocasión de confrontarse con homosexuales, y si estas personas deben vivir escondidas porque desde el pensamiento religioso se les ha impuesto un sufrimiento al considerarlos monstruos, se crean falsedades que ofenden la dignidad de las personas", remarcó el sacerdote, que también era profesor de Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

"Yo creo que el proceso del 'coming out' es muy largo, las razones por las que lo hice fueron muchas y se han condensado en este momento de mi vida", explicó y citó entre ellas a la "fuerza del amor", por su compañero sentimental, y a "la fuerte homofobia que ya no podía soportar" en su trabajo y en "la mentalidad católica".

Charamsa declaró que es sacerdote porque "cree que Dios lo ha llamado como gay" y "no le pidió luchar contra su homosexualidad", y añadió que "de toda la vida tenía la conciencia de su condición pero que la odiaba por la mentalidad católica en la que ha vivido que la consideraba como algo sucio".

"Muchos curas homosexuales, bajo esta imposición homofóbica de la iglesia, empiezan a odiarse a sí mismos, no saben realizarse ni aceptar su propia condición", lamentó.

Desde su experiencia, contó que en un principio se odiaba y rechazaba a sí mismo pero que luego y de a poco se fue aceptando, "como una revelación".

"Creo que cada salida del armario ayuda a la sociedad y también a la iglesia, algunas son históricas e importantes, pero el coraje de cada gay, cada lesbiana, cada transexual cambia algo", expresó y enfatizó que "de ese cambio la iglesia necesita una nueva dosis de coraje de personas homosexuales".