viernes, 11 de mayo de 2012

Cardenal Cipriani suspende a sacerdote que apoyó union civil homosexual

11 de mayo de 2012

La jerarquía eclesiástica decidió no renovar la licencia ministerial del padre Gastón Garatea, con lo que limitan su tarea sacerdotal y lo imposibilitan de oficiar misas y  dar los sacramentos. Gaston  Garatea presidió la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza y fue comisionado de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Tambien es Asesor en temas de Responsabilidad Social de la Universidad Católica.

La semana pasada, el superior de la orden Sagrados Corazones, el padre Raúl Pariamachi, recibió la decisión del Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, y se la comunicó al sacerdote. "No podré celebrar misas ni tomar confesiones", lamentó el padre Garatea, excusándose de brindar mayor información sobre su situación.

Pero trascendió que la excusa del cardenal fue que el sacerdote ofrece declaraciones que, en su opinión, van en contra de la tradición de la Iglesia.

En varias entrevistas el padre Garatea ha cuestionado a la jerarquía de la Iglesia. El más reciente fue en la revista Caretas, donde sostuvo que muchas veces se preocupa más en la ley que en el espíritu. "Se habla más del canon y no tanto del Evangelio", refirió en la edición del 4 de abril pasado.

Además, ha hecho referencia a temas polémicos como la homosexualidad y el aborto. En febrero del año pasado, Garatea se mostró a favor de la unión civil entre parejas homosexuales. "Podemos estar en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero en una unión civil no hay problema", manifestó.

Asimismo, en octubre del 2009, cuando se discutía en el Congreso una propuesta para despenalizar el aborto eugenésico, pidió a los parlamentarios evaluar el tema con una perspectiva más humana que legal. "Si bien es cierto que es un tema legal, es más cierto que se trata de un tema profundamente humano. Es claro que deben abordar el asunto desde un punto de vista más humano", dijo entonces.


RESPALDO

Por la noche, apenas se difundió la noticia del veto al padre Gastón Garatea, se pudo apreciar en las redes sociales una serie de expresiones de apoyo y de desagravio al sacerdote. En la mayoría de los casos se cuestionaba la orden oficial de marginarlo y se acusaba de intolerancia al Cardenal Cipriani, quien anteriormente ya ha dado muchas muestras de su radical conservadurismo y fanática oposicion a cualquier avance legal referido a la sexualidad.