viernes, 9 de marzo de 2012

Benedicto XVI arremete nuevamente contra el matrimonio igualitario al hablar a los Obispos de EE.UU.

Agencias - 09 de marzo de 2012

Él ya había declarado que el matrimonio gay era "una amenaza para el futuro de la humanidad" , pero sin embargo, Benedicto XVI volvio arremeter contra el matrimonio igualitario hoy viernes, cuando recibió a un grupo de obispos de los  Estados Unidos. El Papa se refirio a "la crisis contemporánea del matrimonio y la familia", que dijo ha llevado a "graves problemas de la sociedad con un enorme costo humano y económico."

Benedicto XVI no se refirió directamente al matrimonio de parejas del mismo sexo y la adopción de niños por homosexuales,que ya son realidad en la legislación de algunos países. "Las diferencias sexuales no pueden desestimarse como irrelevantes para la definición del matrimonio", dijo y agregó que la familia tradicional y el matrimonio tienen que ser "defendidas de cualquier tergiversación de su auténtica naturaleza" y señaló a "los poderosos movimientos políticos y sociales que buscan alterar la definición legal del matrimonio."

En EE.UU. el matrimonio igualitario sigue avanzando, si bien aun son minoria los estados que lo reconocen: Massachusetts, Iowa, Vermont, Nueva Hampshire, Connecticut, Nueva York y el distrito de Columbia.

El Estado de Washington se unirá a la lista en junio a menos que opositores lo detengan antes de un posible referéndum, y Maryland se sumará en enero del 2013 a menos que su ley también sea revocada por un amenazante referéndum en noviembre.

Conflicto entre Iglesia y Estado

Uno de los principales opositores al matrimonio homosexual en Estados Unidos el arzobispo de Nueva York Timothy Dolan, fue promovido el mes pasado como cardenal.

Dolan luchó contra el matrimonio gay antes de que se legalizara en el estado de Nueva York el pasado mes de junio, y envió en septiembre una carta al presidente Barack Obama criticando la decisión de su administración de no apoyar una prohibición federal sobre el matrimonio entre homosexuales.

En esa carta, Dolan, quien también ocupa el poderoso cargo de presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, dijo que esa política podría "precipitar un conflicto nacional entre la Iglesia y el Estado de enormes proporciones".