viernes, 4 de febrero de 2011

Sectas fundamentalistas al descubierto: querian hacer santo a un pedófilo

DiariodeLimaGay-en base a información de distintas fuentes-
04 de enero de 2011


Un escandalo ha sacudido los cimientos de una de las más poderosas y activas sectas fundamentalistas que operan en Perú, el Sodalico de Vida Cristina luego que el Padre Gonzalo Len, confirmó ayer la cancelación del proceso de beatificación de su líder, el laico consagrado y extinto Vicario General, Germán Doig, debido a tres “gravísimas acusaciones” que surgieron en su contra y que evidencia que llevó una “doble vida”, la misma que ha causado mucho dolor y decepción en su organización religiosa, al grado que se ha ordenado retirarle “el culto y la fe” debido a “su traición al Señor”.

El Sodalicio tiene tanta influencia en la Iglesia peruana que cuenta ya con dos obispos. Su influencia es también notable en la política : miembros de esta secta han sido Ministros de Estado (Luís Solari fue Ministro de Salud) y ocupado importantes cargos públicos desde donde han buscado obstaculizar el avance de los derechos sexuales y reproductivos, por ejemplo, bloqueando o dificultando la distribución de preservativos y otros métodos anticonceptivos por parte del Ministerio de Salud.

El escandalo que ahora envuelve al Sodalicio remite inevitablemente al suscitado en México hace 3 años al descubrirse la "doble vida" de Marcial Maciel, fudador de los Legionarios de Cristo.

Reacciones

El ex presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Salomón Lerner Febres, lamentó la noticia sobre el líder religioso. “Como católico, que asume el mensaje de amor del cristianismo, creo que debe investigarse el asunto, como lo ha hecho la propia Orden”, dijo.

“Que la Iglesia tenga la valentía de denunciar y condenar abusos y pecados, que la verdad se sepa y se encuentre con el respeto que merecen todos”, señaló. Lerner recordó que la propia Iglesia se ha visto beneficiada al abrirse a la opinión pública para admitir sus errores. En tal sentido, dijo que esquivar, enterrar o apartar la verdad “no honra al ser humano”.

Por su parte, el congresista Luis Galarreta señaló: “Todas las personas, estén en organizaciones religiosas o no, no están al margen de las normas. Si una institución tiene que ser investigada, que se haga. Si es pertinente, que se indague, y se pida perdón y que sean sancionadas”, dijo.

Pero si bien la “doble vida” de Germán Doig fue revelada recién por los voceros del Sodalicio, las críticas al interior de esa organización ya tienen varios años.

El periodista José Enrique Escardó, había denunciado hace trece años los abusos y maltratos a los que fue sometido durante su pertenencia a la secta católica. Escardó, estuvo muy vinculado con Germán Doig, quien fue su “director espiritual”, y en sus crónicas afirmó que todos en el Sodalicio saben que el fundador y máximo líder del Sodalicio, Luis Felipe Figari, y Germán Doig fueron muy unidos: “No había nada que hiciera Germán Doig que no supiera Figari, eran como una sola persona”. Asimismo, narró una experiencia que vivió con Germán Doig cuando trabajó junto a él en la editorial “Vida y Espiritualidad”, perteneciente al Sodalicio. “En una oportunidad intentó ver si yo estaba dispuesto a tener algún tipo de acercamiento más sexual”. Escardó nos relató cómo en ese momento no interpretó la situación como una sugerencia de connotaciones sexuales, pues era muy joven e inocente. “Tenía 16 ó 17 años”, declaró.

Por su parte, el escritor Pedro Salinas, cuya experiencia como joven militante del Sodalicio se ve recreada en su primera novela, “Mateo Diez”, expresó sentirse sorprendido por esta noticia que catalogó de “terrible y escabrosa”, pues siempre vio a Doig como una persona honorable y buena. “Cuando él falleció en el año 2001 yo hasta escribí un artículo de opinión rindiéndole un homenaje, pensando que había llevado una vida ejemplar; ahora estoy muy arrepentido de haber escrito ese artículo”, señaló.

Un caso más..

Una serie de denuncias de abuso sexual de menores y encubrimiento ha afectado seriamente a la Iglesia Católica en los últimos años. Los escándalos, incluso, han salpicado al Vaticano que, en algunos casos, ha extendido sus disculpas a las víctimas.

En el 2009, la Comisión Investigadora de Abusos de los Niños de Irlanda dio a conocer dos informes reveladores, que remecieron los cimientos de las congregaciones religiosas en todo el mundo. El primero de los documentos informó sobre cientos de niños que fueron víctimas de abusos en el clero irlandés en los años 40’s. El segundo sacó a la luz 46 casos de sacerdotes pederastas entre los años 1975 y 2004. En total, según esos documentos, 35,000 niños fueron sometidos a vejaciones físicas por sacerdotes irlandeses. Cuatro obispos de ese país fueron obligados a dimitir.

El papa Benedicto XVI, luego de desatado el escándalo, ofreció disculpas a las víctimas a través de una carta pastoral dirigida a los católicos irlandeses, el 20 de marzo de 2010. “Ustedes han sufrido gravemente y sinceramente lo lamento”, expresó en aquel momento. Sin embargo, Irlanda no ha sido el único país sacudido por esta ola de denuncias. En Alemania, autoridades religiosas destaparon más de 250 casos de agresiones sexuales cometidas en los años, ’70 y ’80 en colegios católicos.

Otro de los casos más sonados es el -mencionado líneas arriba- del fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, quien fue acusado de pederasta y drogadicto por ex miembros de su propia organización en el 2007. La prensa informó que Maciel tuvo al menos cuatro hijos y que presidió una orden femenina ilegal conformada por 900 jóvenes esclavas.

El año pasado, el diario estadounidense The New York Times publicó documentos que indican que el cardenal Joseph Ratzinger no respondió a numerosas quejas contra el sacerdote Lawrence Murphy, acusado de haber abusado sexualmente de 200 niños sordos en Wisconsin, EE.UU., entre 1950 y 1974. La Iglesia rechazó las acusaciones.