miércoles, 25 de junio de 2008

Por séptimo año la Marcha del Orgullo recorrerá las calles de Lima


Este sábado 28 de junio las calles del centro de Lima serán escenario de la VII Marcha del Orgullo, un espacio que conjuga la celebración reivindicatoria de la propia identidad con la lucha por una sociedad inclusiva, con los mismos derechos y oportunidades equitativas de desarrollo para todas y todos.

Desde las 3 de la tarde del sábado, la Marcha del Orgullo recuperará lugares emblemáticos de la ciudad: desde el Campo de Marte, vinculado al civismo y la peruanidad, pasando por las avenidas Wilson y Colmena hacia la Plaza Dos de Mayo, escenario de diversas luchas históricas de los movimientos sociales peruanos, y de ésta a la Plaza San Martín, en cuyos portales suelen encontrarse nutridos grupos de travestis, lesbianas y gays.

Alrededor de las 6 de la tarde, la Marcha tomará la Plaza San Martín para finalizar en un concierto y la tradicional lectura del manifiesto del orgullo, preparado este año por diversas organizaciones de travestis, transgéneros y transexuales de la capital.

Los colectivos de la ciudad de Lima que organizamos Marcha del Orgullo, en este año de las cumbres mundiales en Perú, buscamos poner en debate el modelo de desarrollo que nuestro gobierno ha adoptado, señalando su relación con la exclusión que cotidianamente vivimos miles de ciudadanas y ciudadanos travestis, transgéneros, transexuales, lesbianas, gays y bisexuales.

A pesar que el modelo económico dice medir a todos sólo por sus capacidades y méritos, la realidad es que travestis, transgéneros, transexuales, lesbianas, gays y bisexuales somos excluidos, en razón de nuestra orientación sexual o nuestra identidad de género, de oportunidades de educación, excluidos de posibilidades de trabajo de acuerdo a nuestras capacidades, impedidos de expresar libremente nuestro afecto y de formalizar nuestras relaciones de pareja o constituir familias.

Frente a la comprobación de la injusta situación que afecta nuestras vidas y nos impide alcanzar nuestra plenitud como seres humanos, nos preguntamos, si el Perú esta creciendo económicamente como nunca antes en su historia, si se está transformando para ser un un país “modelo” ¿por qué no todas y todos estamos incluidos?